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Solo nos faltó ganar El
equipo más irregular del campeonato
El Kily Gonzales fue el mejor
jugador dentro de la cancha pero el equipo no lo acompaño como se debía y el
empate dejó un sabor amargo.
El
Gigante estaba colmado. Estaban todas las espectativas listas para la
victoria: pero ésta no se hizo presente. El empate dejó un pálido
sabor que no fue de festejo sino de bronca por haber dejado escapar un
triunfo casi cantado ante un equipo recién ascendido que no había
marcado goles en éste campeonato fuera de su casa.
La
primera mitad del cotejo estubo dominada por Central, quien con el
incansable Kily Gonzales, que se mostró en una de sus mejores tardes,
(si no es esta la mejor) llegó constantemente al área rival y mostró
claros indicios de ir a buscar la victoria. Unas ocasiones generadas y
no concretadas por Ruben, Wanchope y el Kily mostraban que el
rendimiento era bueno y nos ibamos del segundo tiempo con un buen sabor.
Del otro lado no se
quedaban atrás, y dos ataques de Enzo Perez que falló en definicion
avisaban que era peligroso su juego ofensivo.
El
segundo tiempo Central se mostró aún más ofensivo con un Ruben a
punto de concretar y Wanchope en igual estado. Así con el juego en
área mendocina el Kily en un enganche consigue que Lunati cobre penal
porque Enzo Peres había tocado la pelota con la mano. El canalla se
pone 1 a 0 y el desahogo de los 40 mil guerreros se hacía sentir.
Pero no había terminado
el partido. Un tiro libre de Torresi desde la derecha hiso que se le
colara a Ojeda al pensar todos que iba a ser un centro.
Así
el empate deja atrás la victoria en el Gigante, un triunfo que era
merecido pero mostró claros indicios de que a Central le falta algo
más, algo que debe replantearse el equipo.
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