Durante
la segunda mitad de la década, Rosario Central fue eje
y testigo del Mundial de 1978, que coronó Campeón al
seleccionado nacional, dirigido por César Menotti.
Pero al término del mismo, y pasado también el furor
del Campeonato Juvenil en Japón, nuestro equipo volvió
a armarse en forma, bajo la dirección técnica de un
viejo conocido: Don Angel Tulio Zof.
Zof y un
alto en la práctica
El
Nacional de 1980 es el escenario ideal para que el
equipo luche por el título, sin embargo el comienzo no
es bueno. Al técnico le costó ensamblar las piezas, y
Central terminó haciendo prevalecer su condición de
local. Las diferencias de gol marcadas en el Gigante,
ante más de 40.000 canallas por partido fueron claves.
Rosario Central clasifica primero en su zona, junto a
Racing de Córdoba. En cuartos de final se enfrenta a
Unión de Santa Fe y por solo un gol de diferencia
elimina a los tatengues.
¿Quién sigue? Ni más ni menos: Newell's es el
siguiente obstáculo para las ambiciones canallas. Esta
vez el Gigante no falla, y la goleada sirve para ir
tranquilos al Parque y eliminar al clásico rival una
vez más.
Clasificación
en el Parque. Carnevali es el héroe de la semifinal.
La
final enfrenta al nuestro con el Racing cordobés. Una
soberbia producción de la Sinfónica anticipa el 3º
campeonato, los cuatro goles de diferencia fueron
imposibles de remontar para los de la docta, que vieron
como un 21 de diciembre Rosario Central daba la vuelta
en el Chateau.
Golazo de
Palma. Marchetti es clave en la fase final.
La figura
del '80
Edgardo
Bauza
Surgido de las inferiores, debutó en 1ª División a
principios del año 1978. Jugó 310 partidos en
Central y marcó 80 goles.
Apodado "Patón" por la hinchada, fue uno de
los principales artífices del título, marcando 12
goles sobre un total de 35. Central tuvo 11 penales a
favor y Bauza se encargó de cambiar los 11 por gritos
de gol canallas.
Con el tiempo, Edgardo Bauza llegó a ser un verdadero
ídolo de Central. Sus goles, la manera de cargarse el
equipo al hombro en las más difíciles y su
reconocido amor por la camiseta cimentaron la admiración
de los fanáticos.
Trama
convierte en el Gigante
Para
destacar
Si hay una palabra que define la perfomance de Rosario
Central en calidad de local durante este torneo es
"demoledor".
La instancia final encontró a un equipo claramente
superior a su adversario jugando en su estadio, con el
aliento de un Gigante a tope, para luego aprovechar
esa ventaja en calidad de visitante.
En semifinales, Newell's no pudo remontar la
diferencia de 3 goles; y otro tanto le ocurrió al
Racing de Córdoba, que debió disputar el partido de
vuelta en el Chateau con una clara diferencia de 4
tantos.
Y ya sabemos que una diferencia semejante es imposible
de revertir en una final para un equipo... salvo que
sea Central quien deba hacerlo.
Pero esa es otra historia...